
Pensando en el post de ayer.
Demasiado biográfico igual.
En fin.
Para objetivar un poco el tema de las fugas (psicogénicas o no) posteo aquí un fragmento del libro La huída, de Jim Thompson, la novela en que se basan varias películas: la de Steve "M" "c pequeña" Queen, en plan épico-badlands, y la del Baldwin con la Basinger, llanamente: un ¡hogog!
En el libro la historia acaba mal, fatal. Este fragmento es el portal del último descenso en la trama.
"Fugarse significa muchas cosas. Algo limpio y ligero, como el deslizarse de un pájaro a través del cielo. O algo sucio y rastrero; una serie de movimientos de cangrejo a través del fango, un proceso de trepar hacia delante, de saltar hacia un lado y correr hacia atrás.
Es dormir en prados y en orillas de ríos. Es arrastrarse durante millas a lo largo de acequias. Fugarse significa caminos perdidos, trenes apartados, camiones destartalados, coches robados y dos amantes muertos en cualquier calleja perdida. Es comida sisada en los supermercados, vestidos robados en la sección de ropas; es robo y asesinato, sudor y sangre. La complejidad se vuelve simple por la alquimia de la necesidad.
Y todo eso no puede hacerse sin ayuda. Por consiguiente, a pesar de ser capaz de forcejear, de luchar y correr, de robar y matar, se necesita ayuda. Y si se vive lo suficiente, se encontrará esa ayuda, tarde o temprano."
Jim Thompson, The Getaway
DJ Bipolar le recomienda este fondo sonoro
(no apto para psicóticos)
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