miércoles, junio 18, 2008

on s'en fou des blancs

De todo lo expuesto se deduce que de la misma manera que la apertura de todo género de comunicación a través de los países montañosos que han sido en todos tiempos las guaridas de todas las facciones rurales, ha de producir el resultado, como en la Vendee, de facilitar la acción del gobierno para destruirlas en su nacimiento, o tal vez parar impedir que nazcan; así también la apertura de grandes cruceros al través de las poblaciones de antigua construcción que sanean el teatro de las facciones ciudadanas, y la construcción de las nuevas poblaciones según el sistema cuadriculado, vendrán a ser en lo sucesivo el más poderoso medio de conservar la tranquilidad urbana; de la misma manera que el aislamiento de las casas y su habitación de cada una de ellas por una sola família ha de venir a destruir esa especie de comunismo en el que vivimos hoy en día. Finalmente la capacidad y distribución de las habitaciones y apartamentos vendrá a dar la independencia de la vida privada de las familias, y de los diversos miembros que la componen.

Ildefonso Cerdá. Teoría de la construcción de las ciudades aplicada al proyecto de reforma y ensanche de Barcelona. p. 403

miércoles, junio 11, 2008

Dunkelheit

Más al norte los vampiros habitan un viejo rompehielos atrapado entre la deriva ártica y la banquisse. Muy adentro, en las sentinas del pecio, palidecen y se enroscan como larvas bajo la flecha de septentrión, y sumidos en el hambre y el estupor de la no-vida esperan una saciedad que no llega.

Bajo cubierta los minutos de frío y herrumbre parecen durar años de un tiempo bajo el que la condenación se prolonga refutando toda cláusula y toda medida. Una alquimia de la inmortalidad que ha terminado por desposar al Nosferatu con su naturaleza, un callejón al que se asoman como muta de seres regresados a la alimaña.


Glóbulos negros en lugar de ojos, arcanos de la mala fortuna dibujados sobre cieno de hoguera
; perfiles de pesadilla venidos de un país donde la mano era la garra y la palabra la dentellada; frentes bajas, sin inquilino ni firmeza, súbditas de un huracán de crueldades carente de pensamiento; bocas hondas ¡pozas! oscurísimos hoyos desbordados por dentaduras de escualo.

Y sangre, mucha sangre, último despojo de antiquísimas víctimas, coagulada y parda tachonando labios y mejillas, cubriendo cuellos y pechos, a la vez escarapela de una dolencia milenaria y galardón de la raza imperecedera.

jueves, junio 05, 2008

noche tras noche

Las mejores cabezas del Pentágono se han atrevido a aventurarse por un camino por el que Naciones Unidas, el Banco Mundial o el Departamento de Estado han evitado adentrarse: el de la lógica que se impone tras la renuncia a la reconciliación urbana. Como sucedía en el pasado este es un "camino sin alegría" y desde luego los adolescentes militantes del ejército del Mahdi, en Sadr City en Bagdad -uno de los mayores barrios degradados- provocan a los ocupantes estadounidenses con la promesa de que su calle principal es "Vietnam Street". Pero los estrategas militares no palidecen y aseguran, con total sangre fría, que "las salvajes y malogradas ciudades del Tercer Mundo", especialmente sus áreas hiperdegradadas, serán el principal campo de batalla del siglo XXI. La doctrina del Pentágono se está rediseñando para soportar una guerra de baja intensidad y de duración ilimitada contra segmentos criminalizados de los pobres urbanos.

(...) noche tras noche helicópteros de combate acechan a enemigos desconocidos en las estrechas calles de barrios miserables, arrojando fuego sobre chabolas o coches que huyen. Por la mañana la miseria replica con suicidas que provocan grandes explosiones. Si el imperio puede desplegar las tecnologías represivas de las que hablaba Orwell, sus oponentes tienen a los dioses del caos de su parte.

Mike Davies. Planeta de ciudades basura. Pp. 272-273

jueves, mayo 15, 2008

This man refused to open his eyes

... acomoda directamente la cacha encima de la mesa -ya no tengo mostrador que me proteja- y me suelta, como si yo no fuera el bibliotecario, entre fruncimientos de cejas y titubeos elocuentes, que a ella le oprime saberse día tras día encerrada, condenada, cuatro paredes en el trabajo, cuatro paredes en casa, y que sino fuera por lo que le costó pasar el temario administrativo, por los niños que son la alegría de su vida y por su marido, claro, que si no fuera por todas esas cosas entonces todo sería diferente, más complicado, y solitario sí, y más... ¿más? -pregunto sin obtener más prueba de interlocución que un extraño parpadeo en cuatro fases- no sabe qué más, algo más, másss... independiente sí eso, independiente -me asombra como pronuncia la palabra, y casi alcanzo a percibir en su entonación las cursivas que reproduzco en este texto de forma tan sumaria- porque entonces sí que de verdad sería una mu-jer -e imprime verdadero énfasis en la sílaba JER- una mujer con un par de ovarios, una persona capaz de dejar atrás la seguridad y empezar otra vez y penetrar en la vida, sí, en la vida y sus riesgos, riesgo de fracasar por supuesto, pero también riesgo de ser feliz como sólo siendo entera, fuerte e independiente sabes que puedes llegar a ser, asumiendo lo bueno que depara el futuro, pero también lo-no-tan-bueno, lo malo vamos, que ahora no lo llamaremos de otra forma porque seamos compañeros de trabajo y no nos conozcamos bien, es decir "mucho"–lo cual me tranquiliza y me inquieta a partes iguales- … en fin, como decía, lo malo, que también lo hay y... -me escruta- Sí, sí, tú ríete, ríete -pero el timbre ávido de su monólogo me disuade de hacerlo- ya tendrás tiempo para darte cuenta, ya, y eso que acabas de salir al mundo como quien dice, pero pronto entenderás lo que hay suelto por ahí... –cof, cof, cof- porque mira... -rodea mi muñeca con su mano, que noto templada y algo áspera- ya te he visto hablando con la "tal", que parece que vive aquí y no sé cómo lo hace pero siempre que la busco me dicen "ha ido un momento a la biblio", bueno, pues esa a ti te contará las penas, pero antes del cambio de director su ascenso fue por los faldones de la cama -retira súbitamente la mano que agarraba mi muñeca- y si la “tal” está deprimida ya me gustaría a mí una depresión como esa, que le hicieron una oposición como si hubiera ido al sastre ¿eeeh? A me-di-da. ¡Hombreee! Todo se sabeeee... Y de ella, más, o si no a qué venía el numerito de la última inauguración, ¿eh? ¿A qué venía, dime? No claro tú qué vas a decir si llegaste después –incorrecto, pero a partir de aquí al menos dulcifica el tono- pues sólo te digo esto: de vergüenza ajena fue. Y ahora va lloriqueado por los rincones "aquél no me habla", "ahora me tienen de administrativa y soy nivel 24" ¡pues lo te lo me-re-ces gua-pa! ¡Ya te tocaba! ¡A ver si te hacen caso sin Sultán! ¡Psé! Pero bueno -si en este momento ella estuviera fumando exhalaría una bocanada de vindicadora satisfacción hacia el firmamento- a todo el mundo le llega lo suyo. Y cambiando de tema ¿tú cómo vas? ¿Te tratan bien? ¡Como un rey estás aquí, eh! Claro... -pausa incóoooooomoda- ¡Uy pero qué hora es ya! Venga, otro día hacemos un café y hablamos con más calma. ¿Estarás por la tarde? Calor tienes aquí ¿no?


[... y si se preguntan qué fue de su sublibrarian pues eso de más arriba fue: una cacofonía de interlocutores, estilo indirecto y desintegración novel; el seismo que cuando al fin llega se engrosa bajo los párpados y te damnifica para siempre]

domingo, abril 20, 2008

y no tendréis paz

biblioprecario
Marché hacia el sur y vi el lugar que arde día y noche, donde están los siete montes de piedras preciosas, tres hacia oriente y tres hacia el sur. De los que están hacia oriente, uno es de piedra coloreada, otro de perlas y otro de antimonio. Los que están hacia el sur son de piedra roja; y el monte de en medio llega hasta el cielo, como el trono de Dios, y es de alabastro, y su pináculo, de zafiro. Vi un fuego ardiente, y, más allá de esos montes, un lugar al otro lado de la tierra grande, donde se juntan las aguas. Vi una profunda sima en la tierra con columnas descendentes de fuego celeste de infinita altura y profundidad. Sobre aquella sima vi un lugar sobre el que no había firmamento, ni bajo él fundamento de tierra, ni agua, ni aves, sino que era un lugar desértico y terrible. Allí vi siete estrellas como grandes montes envueltos en llamas.

Primer libro de Henoc. P. 55

sábado, marzo 29, 2008

El contiguo


¿Hacia dónde va la nave? ¿Cómo detenerla? Ese es un problema de fondo, eternamente presente. El otro va en aumento; nuestros abuelos no lo conocieron, pero nosotros sí: en nuestras comunidades vive una raza extraña que antes no estaba aquí.

Desde la escoria caliente de las marañas, de algún modo, en algún sitio, ha nacido una nueva raza con aspecto humano. No son hombres; son enemigos. Vienen desde sus escondrijos secretos para espiarnos y acabar con nosotros.


La nave estelar, p. 153. Brian W. Aldiss


no dejen de visitar al contiguo,
vive cerca, vive a su lado
les espera...

miércoles, marzo 19, 2008

Come Closer and See

Después de tantos años de discursos y mamonadas, perdón, de software libre de libelo y CCs estampados en músicas infumables que te llevan prendidito de la aleta nasal a la delincuencia binaria, pues surge música CC que realmente vale la pena, la pena y todas las descargas de música fusión de mierda.

Así que les presento en este su blog, por primera vez sin el antifaz puesto, con ademán sereno y debidamente rasurado, un gran disco con licencia Creative Commons, esto es, descargable sin remilgos y, lo que parece más increíble, continente de una música maravillosa que deleitará a los amantes del minimal, el ambient, o como ustedes tengan a bien tagearlo, y a toda la gente de buen gusto, que la hay.

Así que si les chiflan los borrosos Library Tapes, resulta que son adictos a Max Richter o fanáticos del tío excéntrico de todos ellos, Erik Satie, descárguense, descárguense, descárguense Tres de juguete del enorme -otra vez- ENORME Bosques de mi mente.

Escuchen a
Bosques de mi mente, amen Trenes de juguete. Viajen por las circunvoluciones de su memoria, relean viejos libros amarillentos, devuelvan su cuerpo a otoños inventados en los que todo es joven y nada se ha perdido todavía.

Aquí se lo dejo, como un tesoro, tal como yo lo encontré entre la maraña de links.

Y si después de todo este elogio y de todo el entusiasmo que he invertido en las líneas anteriores -sepan que me cuesta llegar a esa cota emocional- no se bajan el disco o resoplan con un mohín de fastidio es que piensan ustedes que hay gato encerrado y que les quiero colar al colega sensible o algo, y es lógico que lo piensen teniendo en cuenta las camaraderías al acecho en la blogoempresilla, pero no hay motivo para que recelen, créanme: Bosques y yo ni somos parientes ni nos frecuentamos personalmente y si a eso añadimos que no sé nada de la economía del prestigio y que esto es un blog marginal obtenemos un sumatorio de puro amateurismo que les pide repiénsenselo mejor, y después:

descarguen-descarguen-descarguen

Y si quieren saber más sobre Bosques de mi mente accedan a su web