jueves, mayo 10, 2007

Otra tarde en Información y Referencia


Allí estaba yo otra vez. Sí. De nuevo en la brecha que separa a los verdaderos bibliotecarios de los meros presta-grapadoras. En el mascarón de proa de la Biblioteca Pública, esa línea del frente por la información de la humanidad donde estallan los más encarnizados close combats con la duda. ¡Exacto! Allí, en el...

MOSTRADOR DE INFORMACIÓN Y REFERENCIA

Y el caso es que en aquellas soledades lucía bien. Erguido, en la posición ergonómicamente perfecta que expresa un recogimiento sin rigidez y una flexibilidad de hombros extrañamente atractora. Ya saben, lucía con esa elegancia con la que sólo un bibliotecario puede lucir, y esa luz me perfilaba allí puntual, preciso, per-ti-nen-te.

Sí. Y yo era conciente de todo ello. Aún entre los fragores de mi concentración podía distinguir con claridad los comentarios de mis usuarias más torneadas

[usuaria torneada 1] ¿Tiene algo, verdad?

[usuaria torneada 2] Ay calla, tía, calla que te va a oir, qué vergüenza ji, ji, ju, ju.

[usuaria torneada 1] Estaría todo el rato admirando el triángulo que forman sus hombros y su cuello.

[usuaria torneada 2] ¡Cómo te entiendo! Yo venía aquí todas las tardes pero tuve que empezar a estudiar en casa por culpa de ese triángulo.

[usuaria torneada 1] ¡Suerte tuviste! Yo dejé la carrera para poder venir en horario completo a contemplarlo.

Y etc, etc... Así se pasaban toda la tarde. La per-ti-nen-cia es sexy, ya saben. Uno no puede evitarlo, viene con el cargo.

Pero como iba diciendo, allí estaba yo en una tarde cualquiera de I&R. Y fue entonces cuando sucedió. Así, inesperadamente, como sucede siempre ¿se lo pueden imaginar?... la figura surgió de lo indistinto y me di-ri-gió la pa-la-bra.

[usuaria de I&R obviamente desorientada] Hola, ehmmm, buenas tardes, estoy buscando unos libros pero no sé si tienen ¿podría decirme dónde puedo encontrar algo sobre la fibromialgia?

[Yo, sin haber alzado aún la mirada, y optimizando esa demora para expresar, con toda la técnica que soy capaz de llamar a filas, un grado de per-ti-nen-cia que hubiera convertido en irrelevante toda cuestión ajena a lo dispuesto en la pantalla de mi ordenador, sino fuera por el fáctum incontrovertible de que la intranet, internet y el sistema mismo en peso habían caído justo media hora antes de mi turno en I&R] Buenas tardes.

... [pausa por ambas partes]

[usuaria de I&R lamentando haber interrumpido algún esotérico ritual bibliotecario y amagando ya una modificación en los vectores de su "facies"] Ehmmm

[Yo, acompañando mi respuesta con una secuencia de movimientos oculares semicubiertos en la que cualquier aficcionado a la música sensible reconocería la línea de bajos del tema Deadly as a Gun de los fabulosos-fabulosos Angry Samoans, aunque se impone la advertencia de que si así lo hiciera vería contagiada su posterior fase REM con ese ritmo obsesionante]. La respuesta es: Fibromialgia una guía completa para comprender y aliviar el dolor Don L. Goldenberg. Barcelona [etc.] Paidós cop. 2003. 616.7 Gol. Disponible. Segundo pasillo al fondo y a la derecha. Bajo el extintor.

[usuaria de I&R, ahora conmovida] ¡Ay gracias, gracias, muchas gracias! No sé qué habría hecho de no estar usted aquí. No sé qué podría hacer para agradecerle...

[Yo, alzando por fin la mirada, impertérrito pero sumamente tonificado y flexible de esa forma que sólo cabe calificar como per-ti-nen-te] No tiene por qué darlas señora, sólo he cumplido con mi deber. Gracias a usted por utilizar la Biblioteca Pública.

[Al fondo, aplausos llenos de pasión y humedad contenidas a base de grandes diques de admiración]

Y así es como van las cosas en Información y referencia... mortales como pistolas


martes, mayo 08, 2007

Dead Flag Blues




Vuelvo a subir un vídeo no oficial de ese apocalipsis sonoro que es la pieza Dead Flag Blues del grupo Godspeed you black emperor! La primera vez que lo subí me cayó la maldición de blogger y me gafó para siempre el editor. Ahora cada post es una pequeña cosa furiosa que no se deja peinar. No se puede jugar con el Blues de la bandera muerta.

Puede que lo vierais en su momento, o que no os suenen en absoluto ni vídeo ni grupo ni de qué carajo hablo... o puede también -quién sabe qué clase de maniáticos del post rock puede caer por este blog- que tengáis todos los discos de los Godsped-etc-etc (me niego a lo de "discografía", que me suena de Radio3 y de alopecias mal llevadas y peor disimuladas). En todo caso, se trata del mismo conjunto de canadienses amantes del violín y del glockenspiel que fue detenido y acusado de actividades terroristas en Oklahoma a raiz de las sospechas de un gasolinero ¿? Al parecer en el mundo abundan esta clase de incidentes felices.

Extraído del disco f#a#oo -donde "oo" quiere ser el símbolo del infinito y "f#a#" probablemente la notación de una secuencia de acordes- el recitado introductorio de Dead Flag Blues, que ilustra el vídeo encontrado en el tubo, es de Lee Marvin, o probablemente de alguien haciéndose pasar por Lee Marvin. ¿Extraño no? Sin duda la señal errática de algo aún más preocupante.

No es una compañía agradable de ipod. O quizá sí. Por si os apetece probar os dejo la canción lista para descarga. Ya os he advertido, así que a ojos de la maldición estoy limpio de culpa.

El texto del monólogo en inglés y una traducción amateur y biblioprecaria aquí abajo:

the car's on fire and there's no driver at the wheel
and the sewers are all muddied with a thousand lonely suicides
and a dark wind blows

the government is corrupt
and we're on so many drugs
with the radio on and the curtains drawn

we're trapped in the belly of this horrible machine
and the machine is bleeding to death

the sun has fallen down
and the billboards are all leering
and the flags are all dead at the top of their poles

it went like this:

the buildings tumbled in on themselves
mothers clutching babies picked through the rubble
and pulled out their hair

the skyline was beautiful on fire
all twisted metal stretching upwards
everything washed in a thin orange haze

i said: "kiss me, you're beautiful -
these are truly the last days"

you grabbed my hand and we fell into it
like a daydream or a fever

we woke up one morning and fell a little further down -
for sure it's the valley of death

i open up my wallet
and it's full of blood


el coche está ardiendo y no hay nadie al volante
y las cloacas se han enfangado con miles de suicidios solitarios
y azota un viento oscuro

el gobierno está corrompido
y nosotros, drogados,
con la radio encendida y las cortinas echadas
estamos atrapados en el vientre de esta horrible máquina que se desangra

el sol se ha puesto
y los carteles nos miran de reojo
y todas las banderas están muertas en lo alto de sus mástiles

Sucedió así:

los edificios se doblaron sobre si mismos
las madres aferraban con fuerza a sus bebés recogidos de entre los escombros
y se arrancaban los cabellos

el horizonte en llamas era hermoso
el metal retorciéndose y estirándose
todo lavado en una delgada bruma naranja

dije: bésame preciosa -
en verdad son estos los últimos días

tomaste mi mano y caímos dentro
como en un ensueño o una fiebre

despertamos una mañana y caímos aún un poco más abajo -
con seguridad en el valle de la muerte

abro mi billetero
y está lleno de sangre

lunes, mayo 07, 2007

un fondo del que no se sale indemne


En la cajita paralelogramática que llamo "el cargador de mi revólver" guardo cinco esclavas de la saliva. A la primera la llamo "la primera" cuando miro el cielo de la estación, ella lo sabe, y ese es el lápiz con el que a fuerza de no tener manos ha rotulado la cabellera apisonada de su cráneo de acero. No es segunda la segunda por vocación, ni por ser una "i" a la que por minúscula parecería lógico querer olvidar, "i" es dos porque en secreto lleva mi nombre ahogado en el lago de plomo. Ni la tercera ni la cuarta merecen el viento, en la intimidad de sus cápsulas de recámara perfecta se agotan por detener el amor culpable de las siamesas; son hermanas, pero saben que ningún velo caliente las atrapa. Quinta es Cerbero y nadie más que yo sabe de ese metal que ya ha sido disparado.


viernes, mayo 04, 2007

This is the first communication from the Weathermen Underground



21/5/1970

Hello. I am going to read a declaration of a state of war. This is the first communication from the Weathermen Underground. The lines are drawn. Revolution is touching all of our lives. Freaks are revolutionaries, and revolutionaries are freaks. If you want to find us, this is where we are. In every tribe, commune, dormitory, farmhouse, barracks and town house where kids are making love, smoking dope and loading guns. Fugitives from American justice are free to go. Within the next 14 days we will attack a symbol or institution of American injustice.

[Explosion]

21/5/1970

Hola. Voy a leer una declaración de guerra. Este es el primer comunicado de los Weathermen Underground. Los bandos se han definido. La revolución está afectando la vida de todos. Los freaks son revolucionarios y los revolucionarios son freaks. Si quieres encontrarnos, aquí es donde estamos. En cada tribu, comuna, dormitorio, granja, barracón y pueblo donde los niños hacen el amor, fuman costo y cargan sus armas. Los fugitivos de América se han liberado. En los próximos 14 días atacaremos un símbolo o institución de la injusticia americana.

[Explosión]


domingo, abril 29, 2007

Save Our Souls

¿Qué es lo que, después de todo -el nerviosismo, los apretones, la carrera a paso ligero y el, finalmente, no llegar a tiempo- se le puede decir al interventor que te acaba de acorralar en el andén reclamando tu billete de vuelta?

Le podrías decir algo como "Le ruego disculpe la molestia", por ejemplo, y largarte dejándolo clavado en su miseria y su uniforme de rastrero a sueldo.

Sí, qué bonito ejemplo de"l'esprit de l'escalier”.

Pero ¿y si resulta que es uno de esos días... uno de esos en que te levantas con un nubarrón de rabia sudcoreana entre parietal y frontal? ¿Entonces qué?...Te lo diré, en uno de esos que tú y yo sabemos quizás también le soltarías tu bonita frase, sí, pero no antes de haber rociado con gasolina al trozo de carne y haberlo arrojado a las vías en llamas y de un patadón lleno de vindicadora justicia.

¡¿Eh?! ¡¿Quién ha dicho eso?! ¡¿Quién está ahí?!

Puedes llamarme hijo de Sam"

Hardboiled


"La mayoría de la gente utiliza la mitad de sus energías en proteger una dignidad que nunca ha tenido"

Raymond Chandler. El largo adiós

El rey de la frase corta y su cortante verdad (suspiro).

Y es por eso que me desconecto en cuanto identifico alguna conversación sobre agravios laborales. Horribles retahílas de y me dijo y yo le dije y mira que te digo y bla, bla, bla...
Ya sabes, el metro es un gran huracán de relatos sobre este tema. Aunque lo peor de todo es cuando entre la niebla de las cervezas te sorprendes a ti mismo en un y yo le dije...

Así que cuando eso sucede, y sucede aunque tengas un detector de dignidades ofendidas como el que yo tengo, la única solución es arremeter con un ¡Ciao!, traspasar ese muro de agravios y fugar, fugar por siempre, fugar la precariedad... dedicarte a otra cosa. A ir en bici, llevar un blog, al ikebana, la okupación, a preparar opos, o a un centrifugado de todas estas actividades. Eso si es que aún estás libre de hipotecas y de relaciones hipotecadas. Sino es el caso, no sé, échate un amante, cómprate un ferrari o tíñete...

Si te decides por la fuga, ayudan los amigos, las rentas, las herencias o los trabajos de pocas horas, pero agradables.

En todo caso, aquí vengo yo con mi cita de mí mismo:

domingo, abril 15, 2007

¡Adiós, lunes deprimente!


Kurt Vonnegut escapó del continuo ayer por la noche, voló en círculos hasta el año 1955, se tomó una gran porción de tarta de arándanos, de arándanos de 1955, dibujó un ojo del culo invisible en su plato y volvió a saltar. Desde aquí el tiempo es como los glaciares, pensó mientras ascendía. Cuando por fin aterrizó en el planeta Trafalmadore lo estrecharon diez mil abrazos... y lo mejor fue que pudo sentirlos todos.

sábado, abril 07, 2007

Sí, sí, te sigo, te sigo


[para leer muy, pero que muy deprisa]

Y eso me recuerda algo que dijo Lacaanng al ser requerido con ocasión de un motín en Los Ángeles durante el cual y por una vez el SWAT fue, a todas luces y para desesperación de los telespectadores, sobrepasado por los acontecimientos…, What the Fuck?! creo que fue como titularon después todo el speech en la Piqueta.

Aquella noche al bueno de Jaques lo arrebataron del abrazo de su diván en un alzamiento de nalgas restallante que le hizo pensar en banderas libres de su mástil en una mañana espléndida pero ventosa, o, en vernáculo, fue trasladado sin mucha preocupación por la repetida coincidencia de su anatomía con los ángulos del mobiliario hasta un cuartucho atestado de oficiales de policía donde, de muy malos modos, el eminente psiquiatra fue embutido en una aparatosa americana de kevlar imitación pana-con-coderas (una precaución lógica, si se tienen en cuenta las rivalidades intestinas en la Sociedad Freudiana Internacional).

Total, que después de los balbuceos que un negociador exhausto le dirigió a modo de briefing y, claro, después de recibir la ducha de puntapiés cortesía imparcial pero inapelable de los especialistas de asalto, nuestro académico tomó el megáfono y, puede que a causa de su estado tumefacto, o... más probablemente -y como revelaría años después en su autobiografía- para acabar rápido con todo aquél asunto de merde desplegó sin voluntad de hacer prisioneros esa paralógica por la que todavía se le vilipendia en determinados círculos. El resultado es hoy bien conocido: sorprendió a todos con un encomio del existencialismo del que destaco la sentencia que, después de todo, es lo que aquí viene a cuento: El judío es una invención del fascista: nadie se levanta por la mañana diciendo “soy de Palencia”. [cursivas mías]

Como cabía esperar, semejante argumento contra la identidad provocó una tempestad neuronal de calibre post-paracetamol a todo aquél expuesto a su influjo y, como en la investigación posterior se demostraría, ofreció el margen que los tiradores de élite del LAPD precisaban para abatir con sistemática pulcritud a los cabecillas de la toma y al 45% de los rehenes -porcentaje óptimo de víctimización especificado por la directriz profiláctica del síndrome de Estocolmo- lo que convirtió toda aquella gestión, que en un primer momento se presumía de calibre catastrófico y con toda seguridad una macedonia no opcional de cabezas de cargos electos, en un servicio impecable a la comunidad o, como suele decirse en ámbitos más restringidos, en una operación de manual.

Más tarde, en la obligada comparecencia frente a las cámaras de los late-shows, el eminente Dr. farfullaría como de pasada: El hombre olvida el significante, pero el significante no le olvida a él.

¿Se entiende?

¿Se entiende tal cual?